¿Qué es y cómo funciona el trading?

Maxime PARRA
Redactado por Maxime Parra
Revisado porLúa Cruz Fernández
Publicado el 14/07/2025

Recibimos una compensación financiera por algunas de las soluciones que presentamos. Para obtener más información, consulte nuestra política editorial.

El trading consiste en comprar y vender productos financieros con el objetivo de obtener beneficios.

Esta guía gratuita está pensada especialmente para que, quienes se están iniciando en este mundo, descubran cómo funciona el trading online y aprendan a su propio ritmo.

ADVERTENCIA

El trading conlleva riesgos. Esta actividad es adecuada únicamente para clientes informados que comprenden el funcionamiento de instrumentos financieros complejos (futuros, opciones, CFD, etc.) y que pueden permitirse asumir riesgos elevados, incluido el de sufrir pérdidas rápidas que excedan los depósitos. Las estadísticas de trading muestran que más del 90 % de los traders pierden dinero. Sea prudente.

Cómo funciona el trading: lo esencial

La definición básica del trading es simple: es la compra y venta de productos financieros.

En inglés, el término «trading» hace referencia al comercio de productos y servicios en general, pero, en español, se utiliza específicamente para hablar de la compra y venta de productos financieros. En otras palabras: operar en los mercados financieros.

Las transacciones de compra o venta de productos financieros se conocen como operaciones (trades) y la persona que las realiza se denomina trader (operador del mercado).

Traders profesionales

En el imaginario colectivo, se suele asociar la figura del trader profesional con alguien que se dedica a especular y lanzar apuestas sobre el movimiento de los precios con la intención de ganar dinero. Sin embargo, no todos los traders profesionales se dedican a la especulación.

Dos formas de ejercer el trading profesional

Dentro del trading profesional, es importante distinguir entre dos enfoques muy diferentes:

  • Trading por cuenta propia: el trader realiza operaciones especulativas, es decir, apuesta sobre la evolución de los precios de los mercados financieros con la esperanza de superar al mercado y obtener beneficios.
  • El trading por cuenta ajena: en este caso, el trader actúa como intermediario entre el mercado y sus clientes. Su función es realizar operaciones al mejor precio posible a cambio de una comisión por cada operación gestionada.

Traders independientes o particulares

Los traders independientes también ponen en práctica el trading especulativo. En este caso, la persona actúa de forma independiente e intenta prever los movimientos de precios de los productos financieros para ganar dinero.

Un ejemplo puede ser tratar de anticipar la subida o bajada de un índice o un par de divisas para sacar provecho a corto plazo si el mercado se mueve en la dirección esperada.

Por qué (y por qué no) operar

Al empezar, es normal preguntarse si el trading es rentable. Pero conviene ser realista: operar en los mercados financieros está lejos de ser una forma fácil de ganar dinero.

Aunque puede ser habitual pensar que un trader independiente puede ganar mucho dinero, como ocurre con muchos profesionales del sector, la realidad del trading independiente es mucho más compleja.

Los traders institucionales (que trabajan para bancos, fondos o grandes entidades) están bien remunerados porque tienen habilidades técnicas muy especializadas que sus empleadores aprovechan para mover volúmenes de capital enormes.

En cambio, un trader independiente no suele contar con el capital suficiente para operar a esa escala, por lo que es mucho más difícil rentabilizar sus conocimientos, por muy buenos que sean.

Esto no significa que no sea posible ganar dinero con el trading. Con algo de talento (y de suerte), se puede lograr formar parte del pequeño porcentaje de traders rentables. Pero es necesario ser consciente desde el principio de que las probabilidades no juegan a su favor.

No obstante, hay cosas que sí puede aportarle el trading:

  • Aprender sobre finanzas y mercados
    El trading puede ser una forma excelente de adquirir conocimientos técnicos. Comprender cómo funcionan los mercados a través de la práctica puede ser especialmente útil si se plantea trabajar en el sector financiero.
  • Trabajar en habilidades personales
    Operar en los mercados también permite entrenar capacidades como la disciplina, el control emocional, la toma de decisiones bajo presión o el pensamiento estratégico, útiles en el día a día.
  • Divertirse
    Si el trading no es su trabajo, lo hace con responsabilidad y su salud financiera no está en juego (nunca debe estarlo), operar puede convertirse en una afición y una actividad estimulante, como jugar al póquer con amigos.

El trading no es una fórmula para ganar dinero fácil ni una solución rápida para complementar sus ingresos. Si decide empezar, hágalo para aprender, con curiosidad y de forma realista. Si con el tiempo logra obtener beneficios, mejor. Pero si lo hace solo con la idea de enriquecerse rápidamente, es muy probable que la realidad no cumpla sus expectativas.

Qué significa realmente superar al mercado

Cada trader puede tener sus propias motivaciones para operar, pero el objetivo común a todos los traders independientes es intentar superar al mercado.

Pero cuidado, este concepto no siempre se entiende bien. Superar al mercado no significa simplemente ganar dinero en una operación ni obtener un rendimiento superior al del mercado. La cuestión es un poco más sutil.

Veamos un ejemplo para entenderlo mejor.

Imaginemos que el Dow Jones sube un 2 % en un día. Si apuesta a que el índice va a subir y obtiene una rentabilidad del 1 %, no ha superado al mercado y su resultado ha sido inferior al del índice de referencia.

Ahora imaginemos que, en la misma sesión, obtiene un rendimiento positivo del 10 %, 5 veces superior al del índice. ¿Ha superado al mercado esta vez?

No necesariamente. Todo depende del riesgo que haya asumido para lograr ese resultado. Si ha asumido un riesgo 10 veces superior al del mercado para obtener un rendimiento casi 5 veces mayor, no ha superado al mercado.

Superar al mercado significa obtener un rendimiento por unidad de riesgo superior al del producto financiero con el que está operando.

La pregunta clave para saber si ha superado al mercado no es «¿He ganado dinero?», sino: «Si hubiera asumido el mismo nivel de riesgo que el mercado ¿habría obtenido un rendimiento superior?».

Lograr superar al mercado en una sola sesión no convierte a nadie en un buen trader. Puede haber sido un golpe de suerte.

La clave está en hacerlo de forma constante y significativa a lo largo del tiempo, y así reducir el impacto del azar.

El trading es como un juego de suma cero: lo que unos ganan, otros lo pierden. Para tener éxito, sus decisiones deberán ser más acertadas que las de la mayoría. Y como ya podrá imaginarse, no es fácil.

Cómo encontrar la mejor estrategia de trading

Otra de las primeras preguntas que se hace alguien que empieza a operar es cuál es la mejor estrategia de trading. Y la respuesta, aun a riesgo de resultar decepcionante, es que no existe ninguna estrategia de trading única, infalible ni universal.

¿Por qué? Porque en cuanto una estrategia se vuelve conocida, pierde eficacia. Los mercados son dinámicos y las oportunidades que aparecen (conocidas como anomalías del mercado) tienden a desaparecer en cuanto intentan aprovecharlas demasiadas personas.

Veámoslo con un ejemplo sencillo.

Imagine que los mercados financieros son como una selva virgen llena de buscadores de oro (traders). Si alguien encuentra un yacimiento de oro (anomalías del mercado), lo lógico es que intente seguir sacándole provecho en solitario y que no comparta dónde está.

Pues con los mercados financieros sucede algo parecido.

Cuando un trader desarrolla una estrategia que le funciona, lo habitual es que la mantenga en secreto y la aproveche mientras siga siendo eficaz. Cuanto más se difunde, más traders intentan aplicarla y menos ventajosa y rentable tiende a volverse.

No obstante, lo que sí se puede hacer es desarrollar una estrategia propia, adaptada al perfil del trader, sus objetivos y su forma de operar.

Los tres pilares de una estrategia de trading

Toda estrategia de trading debe definirse con tres elementos fundamentales:

1. El estilo de trading:

El estilo de trading se define en función del tiempo que se mantienen abiertas las posiciones:

  • El scalping: el trader entra y sale del mercado rápidamente, y mantiene su posición desde unos segundos hasta unos minutos;
  • El trading intradía: el trader entra y sale del mercado en el mismo día, y mantiene su posición desde unos minutos hasta unas horas;
  • El swing trading: el trader entra y sale de forma más espaciada, y mantiene su posición desde varias horas hasta varias semanas;
  • El trading de posición: el trader entra y sale a más largo plazo, y mantiene su posición desde varias semanas hasta varios meses.

2. El modo de operar:

El modo de operar se define en función de cómo se ejecuten las operaciones:

  • Trading manual (sin utilizar algoritmos);
  • Trading automático (completamente algorítmico);
  • Trading semiautomático (semimanual y semiautomático).
Conviene saber

No debe confundirse el trading automático con el trading de alta frecuencia. El trading de alta frecuencia se articula principalmente en estrategias de arbitraje y es solo una de las posibilidades que ofrece el trading automático. También es posible utilizar otras alternativas, como Expert Advisors o algoritmos de trading independientes.

3. El plan de trading

El plan de trading es el conjunto de criterios que marcan las decisiones operativas. Puede basarse en uno o varios tipos de análisis:

Lo ideal es combinar estos enfoques según su experiencia y preferencias para elaborar la estrategia de trading que mejor se adapte a su perfil y a sus objetivos.

Cómo escoger una estrategia de trading

A pesar de la aparición del trading social (o copy trading), elaborar una estrategia de trading es un proceso fundamentalmente personal. No existe una estrategia de trading única que funcione para todo el mundo. No obstante, estas tres preguntas pueden ayudarle a definir qué tipo de estrategia se adapta mejor a su perfil.

1. ¿Cuánto tiempo puede dedicar al trading?

El tiempo es uno de los factores fundamentales.

Si puede permitirse dedicar varias horas a estar frente a la pantalla, puede que le encaje un estilo de trading más activo, como el scalping o el trading intradía.

Si su disponibilidad es más limitada, es posible que sea más adecuado optar por estilos con horizontes temporales más amplios, como el swing trading o el trading de posición.

2. ¿Le interesa más la economía, las matemáticas o la psicología?

Sus preferencias personales también influirán en el tipo de análisis que mejor se va a adaptar a usted.

Si prefiere la economía, el análisis fundamental le permitirá seguir y estudiar el contexto macroeconómico y la salud financiera de las empresas.

Si prefiere los datos y las matemáticas, con el análisis técnico podrá seguir y estudiar las estadísticas de los indicadores técnicos y los patrones gráficos.

Si prefiere la psicología, el análisis del comportamiento le permitirá seguir y estudiar los sesgos cognitivos, emocionales y las dinámicas de los actores del mercado.

Conviene saber

En la práctica, muchos traders combinan los tres métodos de análisis según el contexto, sus preferencias y su experiencia.

3. ¿Cómo gestiona las decisiones bajo presión?

También es fundamental tener en cuenta cómo se toman las decisiones.

Si es una persona impulsiva, puede optar por un trading semiautomático o automático, y delegar toda o parte de su toma de decisiones y operaciones en los algoritmos.

Si tiene un buen nivel de autodisciplina, el trading manual ofrece una mayor flexibilidad y puede resultar más entretenido. En cualquier caso, puede recurrir a algoritmos para limitar la carga mental de gestionar sus posiciones abiertas.

En cuanto a los resultados, no hay pruebas de que un enfoque sea mejor que otro. Lo importante es que el estilo que escoja se adapte a usted.

Cómo estructurar un sistema de trading propio

Cuando haya definido su estrategia, es recomendable que dé un paso más y establezca un sistema de trading claro y coherente. La idea no es complicarse con reglas complejas, sino contar con una base sólida que le permita actuar con criterio y de forma metódica.

¿Qué debe incluir un sistema de trading?

Un sistema bien definido responde, al menos, a las siguientes preguntas:

  • ¿Con qué activos y productos financieros va a operar?
  • ¿Cuándo y con qué frecuencia puede operar?
  • ¿Qué condiciones deben cumplirse para abrir una posición?
  • ¿Qué condiciones deben cumplirse para cerrar una posición?
  • ¿Por qué es importante?

Porque el objetivo de un sistema de trading es precisamente ese: estructurar sus decisiones para que pueda tomarlas con la mayor objetividad posible. Además, contar con un sistema bien definido facilita el análisis posterior para revisar qué ha funcionado, qué no, y qué puede mejorar.

Cinco tipos de activos que se deben conocer antes de operar

Antes de empezar en el trading, es fundamental entender con qué se está operando.

Estas son las cinco clases de activos principales y sus particularidades.

Acciones

Una acción representa una pequeña parte del capital de una empresa. Ser el titular de una acción otorga el derecho a recibir dividendos (según el caso), votar en las juntas generales o acceder a información relevante.

Las acciones suelen agruparse en índices bursátiles, que pueden estar organizados por país (CAC 40 en Francia, IBEX 35 en España, DAX 40 en Alemania o Nikkei 225 en Japón) o sector, como sanidad, telecomunicaciones o transportes.

Operar con acciones conlleva riesgos, ya que su precio puede verse afectado por factores específicos de cada empresa: adquisiciones, una mala gestión o la quiebra pueden disparar o hundir su precio en poco tiempo.

Por este motivo, muchos traders prefieren operar con índices y centrarse en el comportamiento global de mercado.

Bonos

Un bono es un instrumento financiero que representa una parte de la deuda que una entidad, como una empresa o un Estado, contrae con los inversores. A cambio, dicha entidad se compromete a pagar intereses y devolver el capital prestado en una fecha determinada.

Los traders particulares no suelen operar con bonos de forma activa porque requieren un capital elevado y conllevan unos costes de intermediación más elevados.

Divisas

El mercado de divisas (forex) es el más emblemático del trading y uno de los más grandes y líquidos del mundo. Adopta la forma de tipos de cambio, es decir, el valor de una divisa se expresa en relación con el valor de otra.

Aunque el mercado de forex suele ser menos volátil que el de acciones, puede volverse muy impredecible cuando los bancos centrales anuncian medidas o hacen declaraciones importantes.

Además, al operar con forex es posible utilizar apalancamiento, que multiplica tanto las ganancias como las pérdidas.

Por ejemplo, un movimiento relativamente pequeño del 1 % puede suponer la pérdida total de capital si se opera con un apalancamiento de 100.

Materias primas

Las materias primas son atractivas porque están vinculadas a elementos tangibles y conocidos. Pueden ser materias primas energéticas, como petróleo o gas natural, agrícolas, como trigo, soja o maíz, o minerales, como oro, plata o paladio.

Sin embargo, este mercado puede ser volátil y su funcionamiento es complejo. Algunos factores, como los costes de almacenamiento o de transporte de las materias primas, pueden influir en sus precios.

Un ejemplo extremo se vivió en 2020, cuando el precio del contrato de futuros del petróleo llegó a entrar en terreno negativo.

Criptomonedas y activos digitales

Las criptomonedas y los activos digitales como los NFT representan una de las clases de activos más populares y volátiles del panorama financiero. Las oportunidades de beneficio pueden ser elevadas, pero también lo es el riesgo.

Los costes suelen ser elevados, aunque pueden compensarse con la gran volatilidad de los activos financieros. En este caso, lo más recomendable es operar al contado y evitar el apalancamiento, es decir, invertir solo una pequeña parte del capital sin comprometer en ningún caso su salud financiera.

Ningún activo es mejor que otro. Todos tienen sus pros y sus contras. Lo más importante es que siempre se asegure de que comprende el mercado en el que está invirtiendo.

Productos financieros principales con los que operan los traders

Después de conocer los activos financieros, el siguiente paso es entender cómo se puede operar con ellos. Para eso existen los productos financieros, herramientas que permiten operar con cada clase de activo.

Títulos financieros

Un título financiero es un producto que otorga derechos de propiedad sobre un activo. Las acciones y los bonos forman parte de este conjunto, ya que permiten que sus titulares posean una parte del capital o una fracción de la deuda que emite una empresa.

Productos financieros derivados

Un derivado es un producto financiero cuyo valor depende directamente del de un segundo activo, al que se conoce como activo subyacente.

Este activo subyacente del que el derivado financiero «deriva» su valor puede ser una acción, una materia prima, una divisa o índice bursátil, entre otros.

Desde un punto de vista técnico, el valor de un derivado cambia según lo haga el valor del activo subyacente.

Por ejemplo, un derivado financiero puede replicar el rendimiento de un índice (activo subyacente) multiplicándolo por dos.

Así, si el índice sube un 1 %, el derivado mostrará un rendimiento positivo del 2 % y al contrario, si el índice baja un 1 %, el derivado registrará una pérdida de rendimiento del 2 %.

Productos financieros estructurados

Un producto financiero estructurado combina varios productos financieros en uno. A diferencia de los derivados, un producto estructurado no depende de un único activo financiero, sino de varios.

El objetivo de esta combinación de productos financieros es ofrecer al inversor un producto a medida que le permite apostar por un escenario de mercado concreto. Suelen conllevar costes menores y permitir un mayor control de la exposición al riesgo.

Los productos estructurados suelen componerse de dos partes:

  • una primera parte que protege el capital invertido;
  • una segunda, más arriesgada, que optimiza el rendimiento del producto.

Un selección de productos «vanilla» para operar

En los mercados financieros se suele distinguir entre productos simples, conocidos como productos «vanilla», y productos más complejos, llamados productos «exóticos». Estos son algunos ejemplos de los productos «vanilla» con los que más operan los traders.

ETF

Un fondo cotizado (Exchange Traded Funds o ETF) es un producto financiero que replica el comportamiento de un activo subyacente, como una acción, un índice o una materia prima.

CFD

Un CFD o contrato por diferencia es un acuerdo entre el trader y su bróker para intercambiar la diferencia de valor de un activo entre el momento en el que se abre el contrato y el momento en el que se cierra.

Futuros

Un futuro o contrato de futuro es un acuerdo entre un comprador y un vendedor con el que se comprometen a intercambiar un activo en una fecha futura a un precio acordado de antemano. No obstante, el futuro puede venderse antes de su vencimiento.

Independientemente del producto financiero con el que se opere, lo más importante es que comprenda cómo funciona y los riesgos que conlleva. El trading nunca debe poner en riesgo su salud financiera.

Abrir la cuenta de trading adecuada

Antes de dar el paso y operar, es fundamental plantearse cómo se quieren gestionar las inversiones. No todas las cuentas de trading se adaptan a todos los perfiles, y su elección debería ser acorde con los objetivos del trader, su nivel de experiencia y el tiempo que puede dedicarle.

¿Gestión pasiva o activa?

La primera decisión debe ser cuál será el enfoque general.

Si busca superar al mercado, su estrategia de inversión será de gestión activa.

En cambio, si solo quiere replicar la evolución del mercado, su estrategia será de gestión pasiva.

¿Gestión directa o indirecta?

La segunda cuestión es si las decisiones van a seguir en sus manos o va a delegarlas en un tercero.

La gestión directa implica que usted toma todas las decisiones y ejecuta sus operaciones.

En la gestión indirecta, confía su estrategia de inversión a un tercero para que la gestione por usted.

Cómo escoger un método de gestión de trading

¿Qué se adapta mejor al trader independiente?

Si su objetivo es aprender, practicar y tratar de superar al mercado por su cuenta, lo que está buscando es una gestión activa y directa. Sin embargo, eso no significa que todo su capital deba estar expuesto de ese modo.

Para mantener un equilibrio financiero saludable, puede combinar distintos enfoques: por ejemplo, dedicar una parte de su capital al trading activo y el resto a inversiones más pasivas o diversificadas.

Al dividir sus distintas inversiones en este marco «PAID» (pasivo, activo, indirecto, directo), asignará cada inversión a una de estas cuatro categorías, lo que le ayudará a tener una visión clara de su cartera y a evitar cometer muchos errores.

Contar con una buena salud financiera es una cuestión de equilibrio. El trading puede ser emocionante, pero no debe poner en riesgo su estabilidad financiera.

Cómo escoger el mejor bróker

El siguiente paso es elegir un bróker que se adapte a su perfil y objetivos de trading.

No es una tarea sencilla, ya que, independientemente de su nivel de experiencia, la oferta es enorme, y los servicios y las condiciones varían mucho.

Sin embargo, esta elección es fundamental, ya que su bróker será su principal intermediario con los mercados. Si necesita ayuda para orientarse, puede consultar nuestro artículo sobre los mejores brókeres de trading, donde ofrecemos consejos para guiarle a la hora de elegir a su intermediario.

Cómo gestionar bien el riesgo con la gestión de fondos

El trading conlleva riesgos y, desafortunadamente, las estafas y falsas promesas están a la orden del día. No obstante, existen recursos para que no se convierta en una actividad temeraria. Con la información adecuada, buenas herramientas y precaución, es posible gestionar y minimizar los peligros, en especial para quienes están empezando.

Instituciones que están de su lado

En España, varias entidades oficiales supervisan los mercados financieros y velan por la protección del inversor. Es fundamental no solo conocerlas, sino también consultarlas antes de abrir una cuenta o confiar en cualquier servicio.

  • La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV): es la institución que supervisa e inspecciona los mercados de valores españoles y la actividad de quienes intervienen en los mismos. No solo proporciona información, sino que vela por la transparencia y la correcta formación de precios, así como la protección de los inversores.
  • El Banco de España (BE), que supervisa la solvencia de las entidades bancarias y su conducta de mercado.
  • La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), que vigila la solvencia y la conducta de las compañías del sector asegurador, además de la operativa de los fondos de pensiones y de sus gestores.

Errores de principiante que se deben evitar al hacer trading

Existen algunos errores típicos que suelen cometer los traders principiantes, incluso con la formación adecuada. Conocer los más frecuentes puede ayudarle a evitarlos (o a estar pendiente si aparecen).

1. Operar por encima de sus posibilidades

Si empieza a operar con cantidades que no puede permitirse perder, la presión emocional será demasiado alta. El trading debe mantenerse dentro de sus límites, como una actividad que no afecte su salud financiera.

2. No limitar sus pérdida

Todos los traders, incluso los mejores, sufren pérdidas al operar. No se deje llevar por el mercado. Aunque le parezca poco probable, la tendencia puede mantenerse más de lo esperado y hacer que sus pérdidas sigan creciendo.

Utilice stops de pérdidas que limiten sus pérdidas de forma automática y protejan su capital si el mercado se mueve en su contra.

3. Mantener posiciones apalancadas durante la noche

Utilizar órdenes de stop de pérdidas es muy útil, pero no le protege frente a los gaps.

Los gaps son saltos bruscos en el precio de un activo, sin cotizaciones intermedias entre dos niveles. Pueden suceder durante una sesión o en la reapertura de los mercados (después de una noche o un fin de semana).

Cuando esto ocurre, el precio puede variar de forma repentina e inesperada y generar pérdidas importantes, sobre todo si opera con apalancamiento.

Siete riesgos del trading (y cómo protegerse frente a ellos)

Operar en los mercados siempre implica asumir riesgos. Pero entender bien cuáles son y cómo gestionarlos le ayudará a tomar decisiones con criterio y a proteger su capital.

Riesgo de mercado

Es el más evidente: se refiere a la posibilidad de perder todo o parte del capital invertido en un producto financiero.

Cualquier inversión está sujeta a este tipo de riesgo. El precio de un producto financiero puede desplomarse o sufrir una bajada rápida y repentina de varias decenas de puntos.

Riesgo de cambio

Surge cuando invierte en productos financieros denominados en una divisa distinta al euro. Por ejemplo, si invierte en acciones de la empresa Toyota, que cotiza en Japón y cuyo precio está denominado en yenes japoneses, hará frente al riesgo de tipo de cambio (ya que el tipo de cambio euro/yen varía constantemente).

La rentabilidad de su inversión dependerá no solo del comportamiento del activo, sino también de la evolución del tipo de cambio. Si la moneda extranjera se devalúa frente al euro, al convertir sus beneficios de vuelta a euros podría recibir menos dinero del esperado, o incluso perder parte de lo que había ganado.

Riesgo de contraparte

Cuando invierte en acciones o bonos, se convierte directamente en dueño de una pequeña parte de una empresa o de una deuda.

Por el contrario, cuando invierte en un producto derivado o estructurado, no es dueño del activo económico, sino que mantiene un contrato con otra parte (por ejemplo, un bróker).

En los mercados organizados, la contraparte de ese contrato es una cámara de compensación: una institución que garantiza que ambas partes cumplan sus obligaciones, incluso si una de ellas no puede hacerlo.

En cambio, en los mercados extrabursátiles (OTC), la contraparte del contrato es otro inversor. Y ahí entra en juego el riesgo de contraparte: la posibilidad de que esa parte no cumpla con la totalidad de sus obligaciones, no pague, o se retrase en hacerlo.

Riesgo de estafa

El trading genera grandes cantidades de dinero que, de forma inevitable, atraen a todo tipo de estafadores: promesas de rentabilidades garantizadas, productos milagro… En general, debe desconfiar de las ofertas que parezcan demasiado atractivas para ser verdad.

No existen estrategias infalibles ni rentabilidades elevadas sin riesgo. Antes de operar, compruebe siempre la fiabilidad y seguridad del bróker o plataforma que vaya a utilizar.

Riesgo de ejecución

El riesgo de ejecución hace referencia a los posibles problemas técnicos que pueden hacer que una orden se ejecute mal o, directamente, no llegue a ejecutarse. Esto suele ser frecuente cuando los mercados son muy volátiles y poco líquidos (cuando los movimientos de precio son bruscos y hay pocos inversores operando en el mercado).

Para que su orden se ejecute en el mercado, es necesario encontrar una contraparte disponible al precio al que quiere entrar en el mercado. Si no la hay, su orden no se ejecutará. Y si existe una contraparte disponible pero solo por una parte del tamaño de la orden, esta solo se ejecutará parcialmente.

En el caso de las órdenes de mercado o las órdenes de stop, tiene el control de cuándo se envía la orden, pero no a qué precio se va a ejecutar. Por eso existe el riesgo de que el precio final sea menos favorable de lo esperado.

Riesgo jurídico

Ciertas prácticas, como operar con información privilegiada o manipular los precios, están prohibidas y pueden conllevar sanciones muy graves.

Aunque los profesionales son conscientes de estos riesgos, los particulares pueden incurrir en irregularidades por desconocimiento. Nunca lleve a cabo una práctica que parezca ilegal o sea desleal hacia el resto de inversores.

Riesgo de adicción

Aunque es menos visible, también se trata de un riesgo real. El trading puede generar una fuerte carga emocional y desencadenar comportamientos adictivos, sobre todo cuando se convierte en una fuente constante de dopamina y adrenalina.

Establezca límites claros, evite operar bajo presión y recuerde que ningún beneficio justifica poner en riesgo su salud mental o financiera. Asegúrese de que siempre mantiene el control del juego.

Analizar su rendimiento como un profesional

Medir sus resultados como trader no debería limitarse a ver si ha ganado o perdido dinero. Lo importante no es solo el beneficio bruto, sino cómo lo ha conseguido y cuánto riesgo ha asumido para lograrlo: la famosa ratio riesgo-beneficio.

Rentabilidad sí, pero ajustada al riesgo

Para medir la rentabilidad de una cuenta de trading se suelen utilizar dos indicadores principales: la ratio de Sharpe y el Profit Factor.

La Ratio de Sharpe

La ratio de Sharpe mide cuánto beneficio se ha obtenido en relación con el riesgo asumido. Cuanto mayor sea el resultado, mejor se habrá compensado el riesgo con rentabilidad.

Profit Factor

El factor de beneficio o Profit Factor se calcula al dividir la suma de las ganancias entre la suma de las pérdidas. Cuanto mayor sea el factor de beneficio, mejor será el rendimiento del trader.

Cómo calcular si realmente se está ganando dinero con el trading

Hay muchos matices cuando se habla de rendimiento: rendimiento bruto, nominal, neto… Entender cada uno es fundamental para no llevarse sorpresas.

Rendimiento nominal vs rendimiento real

El rendimiento nominal es, simplemente, el porcentaje que ha crecido su capital.

Por ejemplo, si su capital inicial era de 100 € y ahora tiene 102 €, ha obtenido un rendimiento nominal del 2 %.

Ahora bien, ese 2 % es la variación de su capital, pero no la variación de su poder adquisitivo, ya que no tiene en cuenta la inflación (es decir, la pérdida de valor del dinero en ese periodo).

Para tener una visión más ajustada, es conveniente calcular el rendimiento real, que es el rendimiento nominal ajustado a la inflación.

Siguiendo con nuestro ejemplo:

Si su capital ha subido de 100 € a 102 €, su rendimiento nominal es efectivamente del 2 %. Pero si la inflación ha sido del 1,5 % durante el periodo, su rendimiento real es del 2 % menos el 1,5 % de inflación, es decir, un 0,5 %.

Por tanto, su capital ha incrementado en un 2 % pero su poder adquisitivo solo ha subido un 0,5 %.

Aunque calcular el rendimiento nominal es más fácil, el rendimiento real le dará una imagen más fiel de sus resultados, porque tiene en cuenta el contexto económico.

Rendimiento bruto vs rendimiento neto 

El rendimiento bruto es el beneficio obtenido antes de restar comisiones, gastos e impuestos.

El rendimiento neto, en cambio, es el que realmente llega a su bolsillo.

A veces el rendimiento bruto puede parecer atractivo, pero no serlo en absoluto al calcularlo en términos netos.

Una fórmula sencilla de referencia sería:

Rendimiento real = rendimiento nominal – inflación – comisiones de intermediación – impuestos

La ilusión de la prima de riesgo

Ganar dinero no significa necesariamente superar al mercado.

Para entender bien esta diferencia, conviene distinguir dos conceptos clave:

La anomalía de mercado se da cuando una situación concreta del mercado genera beneficios de forma repetida y predecible. Premia la habilidad de trader.

La prima de riesgo se da cuando una situación da beneficios algunas veces, pero no de forma constante. Premia que el trader haya asumido un riesgo, no necesariamente que haya tomado una buena decisión.

Un ejemplo práctico para entenderlo

Imaginemos que una empresa va a presentar resultados trimestrales y el mercado espera que sean positivos. Muchos traders compran acciones antes de la publicación.

Si los resultados confirman las expectativas, el precio sube y ganan dinero. Pero si decepcionan, las caídas pueden ser mucho mayores que las subidas esperadas.

Este tipo de estrategia, aunque pueda funcionar de vez en cuando, no es una anomalía de mercado, sino una prima de riesgo, es decir, la remuneración por el riesgo de que la empresa no obtenga buenos resultados. Y asumirla sin saberlo puede salir caro.

Adoptar una conducta responsable

Para tener éxito como trader (y como inversor en general), es fundamental adoptar una actitud responsable hacia el trading. Estos son algunos de los principios clave que se deben recordar:

1. Sepa siempre por qué compra o vende un producto financiero

Operar sin una razón clara es una forma rápida de perder dinero. Antes de ejecutar una orden, debe saber el objetivo de la operación y los motivos que la justifican, como qué espera que pase en el mercado, por qué lo cree y qué hará si al final no sucede.

2. Entienda bien el producto financiero con el que opera

Si no comprende completamente cómo funciona un producto financiero, no lo use. Tómese su tiempo para formarse y entenderlo bien antes de operar. Muchos de los errores más caros vienen provocados por utilizar instrumentos que no se dominan del todo.

3. Separe las decisiones financieras de las personales

Es importante entender qué preguntas son de naturaleza financiera y cuáles son, simplemente, elecciones vitales.

Hay preguntas que tienen una respuesta técnica y clara, como por ejemplo cuál es la rentabilidad de un 2 % sobre un capital de 1000 €, pero hay otras que también entran en el ámbito personal, como cuánto dinero se necesita para hacer trading.

En muchos de estos casos, la respuesta depende de su situación, sus objetivos y su nivel de tolerancia al riesgo.

4. Escuche a los demás, pero piense por su cuenta

Está bien aprender de otros traders, pero es importante no seguir ciegamente sus consejos.

Use su criterio personal y cuestione todo (incluso esta misma guía).

Nadie tiene una fórmula mágica, así que recuerde que usted tiene tanto sentido común como cualquiera.

5. Ante la duda, simplifique

No se pierda en detalles técnicos innecesarios.

En ocasiones, buscar la configuración perfecta puede hacerle perder tiempo en lugar de aportarle beneficios. Por ejemplo, no tiene sentido entretenerse en si su indicador técnico estaría mejor configurado para un periodo de 15 unidades temporales que de 14.

Cuando dude, vaya a lo esencial.

Recursos útiles para seguir aprendiendo

El trading no se domina de un día para otro, pero hoy en día existen muchos recursos para aprender, mejorar y entender mejor cómo funcionan los mercados. Estos son algunos de los que puede echar mano:

  • Formación online en trading
    Un buen curso puede ahorrarle mucho tiempo y tropiezos. Le servirá para asentar las bases, entender lo importante y ganar seguridad a la hora de operar. Busque opciones claras, actualizadas y, sobre todo, bien explicadas.
  • Libros
    Hay libros que explican estrategias paso a paso, otros que cuentan la experiencia de grandes traders, y algunos que simplemente ayudan a entender mejor el mercado. Si le gusta leer, aquí tiene una fuente inagotable.
  • Películas y documentales
    Ya sean de ciencia ficción o inspiradas en hechos reales, algunas películas de trading muestran cómo funcionan las finanzas por dentro, con sus aciertos, errores… y excesos.
  • Medios financieros
    Estar al día es parte del trabajo. Seguir la prensa económica o medios especializados le ayudará a entender por qué se mueve el mercado, qué factores influyen y qué está pasando más allá de los gráficos.
  • Redes sociales
    Aunque hay que saber filtrar, plataformas como X, LinkedIn o incluso Instagram pueden servir para seguir a traders, analistas y otros inversores que comparten ideas, noticias o análisis. Eso sí, úselas como complemento, no como guía principal.
  • YouTube
    Si prefiere aprender viendo y escuchando, hay canales muy buenos (y gratuitos) para completar sus conocimientos gratis y a su propio ritmo.
  • Pódcasts
    Ideales para ratos muertos. Hay pódcasts de todo tipo, por lo que puede escoger uno que se adapte a su estilo.
  • Newsletters
    Algunas newsletters de trading son muy útiles: resumen lo importante, avisan de oportunidades u ofrecen análisis que puede revisar cuando tenga tiempo. Si encuentra una que le guste, puede ser una gran aliada.

Un último consejo para el camino

Este curso es solo el principio. Es una base sólida para empezar a entender qué es el trading y cómo dar los primeros pasos de forma informada. Pero como todo en los mercados, esto es solo el punto de partida.

Operar en los mercados es una forma excelente de poner en práctica lo que se aprende, tanto en lo técnico como en lo personal. Le ayudará a desarrollar habilidades que van mucho más allá de lo financiero: paciencia, análisis, toma de decisiones, autoconocimiento…

Siga aprendiendo, cuestione lo que lee, observe cómo reacciona ante cada operación, y no tenga prisa. Cuanto más tiempo pase en los mercados (aunque sea sin operar), más claro tendrá lo que busca y cómo quiere hacerlo.

Y, sobre todo, disfrute del proceso.

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Maxime Parra
Fundador y trader minorista

Maxime tiene dos másteres por la SKEMA Business School y la FFBC: un máster en Gestión y un máster en Análisis Financiero Internacional. Como fundador y redactor jefe de NewTrading.fr, redacta artículos diariamente sobre trading financiero.