El oro sube un 6 % en la semana: qué lo movió sesión a sesión
Un 5 % en una sesión. La onza de oro pasó de 4072,43 $ el martes a 4278,10 $ el miércoles, y el motivo que se le atribuyó fue el mismo en todas partes. Irán y Omán habían pactado un corredor de paso en el estrecho de Ormuz, el petróleo se desinflaba y con él las expectativas de subida de tipos de la Fed.
La explicación es buena. El problema llegó el jueves, cuando dejó de funcionar.
Ese día el petróleo se dio la vuelta, los tipos largos rebotaron y el oro apenas se movió. Hoy vuelve a subir, con el crudo todavía muy por encima de donde estaba el miércoles. En la semana acumula un 6 %.
La onza pasó de 4072,43 $ el martes a 4278,10 $ el miércoles, un 5,05 % en una sola sesión, y hoy cotiza en torno a los 4310 $.
El motivo que se le atribuyó fue el corredor pactado entre Irán y Omán en Ormuz, que hundió el petróleo y rebajó del 82,2 % al 74,8 % la probabilidad de que la Fed suba tipos en septiembre.
El jueves el petróleo se dio la vuelta y los tipos largos rebotaron, pero el oro solo cedió un 0,60 % y hoy vuelve a subir.
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El oro en 4310 $, un 23 % por debajo del récord de enero
La semana del metal, sesión a sesión.
| Sesión | Dólares por onza | Variación |
|---|---|---|
| lunes 3 | 4053,97 | |
| martes 4 | 4072,43 | +0,46 % |
| miércoles 5 | 4278,10 | +5,05 % |
| jueves 6 | 4252,42 | -0,60 % |
| viernes 7, en sesión | ~4310 | +1,35 % |
De lunes a hoy, la onza sube un 6,31 % y casi todo se concentró en una sola sesión.
El metal sigue muy lejos de donde estuvo. Marcó su récord el 29 de enero de 2026, en 5598,16 $, y desde ahí cayó hasta 3942,78 $ en julio, casi un 30 % menos en seis meses.
Desde aquel suelo recupera un 9,3 % y, aun con el rebote, cotiza un 23 % por debajo del máximo de enero.

El rebote no cambia la tendencia. Sigue siendo una caída larga con un tramo al alza dentro, y así se ve mejor en un siglo de precios del oro.
¿Por qué el mercado rebajó la probabilidad de subida de la Fed?
Todo arranca en el estrecho de Ormuz. Irán y Omán han fijado ya las coordenadas de un corredor marítimo seguro por el que volverían a circular los buques comerciales, según el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní. El viceministro Kazem Gharibabadi precisó que la ruta funcionaría de entrada entre dos y cuatro meses, que su puesta en marcha exige una decisión aparte de la cúpula iraní y que el acuerdo no reabre por sí solo el estrecho [1] .
Al petróleo le bastó con eso. El futuro del Brent llegó a marcar 99,62 $ el barril el 23 de julio, en pleno pulso por el estrecho, y el martes 4 de agosto cerró en 79,36 $. Un 20 % menos en ocho sesiones.
De ahí sale la cadena que mueve al oro. Un barril más barato quita presión a los precios y una inflación con menos recorrido deja menos motivos para seguir subiendo tipos.
El mercado hizo esa cuenta enseguida. La Reserva Federal de Atlanta publica a diario lo que las opciones sobre tipos dicen de cada escenario. La probabilidad de que el tipo suba por encima del 3,75 % a partir del 16 de septiembre pasó del 82,2 % el lunes al 74,8 % el miércoles. A finales de julio esa misma probabilidad rozaba el 85 %, de modo que en poco más de una semana el mercado se ha dejado diez puntos por el camino [2] .
El oro no paga cupón ni dividendo y eso explica buena parte de lo que hace cuando no ocurre nada más. Inmovilizar 4278 $ en una onza significa renunciar al 4,69 % anual que rendía el jueves el bono estadounidense a diez años. Los mercados llaman a eso coste de oportunidad y funciona como un peaje: cuanto más alto es el tipo que dejas de cobrar, más caro sale tener oro parado en cartera [3] .
Hasta aquí, todo gira en torno a la Fed. Pero si tu cuenta está en euros, el interés al que renuncias por tener oro parado es el europeo. El BCE subió la facilidad de depósito hasta el 2,25 % el 17 de junio, tras un año entero en el 2,00 % [4] .
Hay además un indicio de que esto no fue miedo. Ese mismo 5 de agosto Wall Street cerraba en récord. El Dow Jones subió 263,24 puntos, un 0,5 %, hasta los 54 349,12, su mejor cierre de la historia, mientras el S&P 500 cedía un 0,2 % desde el máximo que había marcado la víspera [5] . Si los inversores hubieran buscado refugio, la bolsa no habría cerrado en máximos esa misma tarde.
En esa sesión, al menos, lo que fijó el precio del oro fueron las expectativas de tipos más que la geopolítica en sí.
Cuando el mercado rebaja los tipos que espera, ese peaje se abarata y el oro recupera compradores. Es el mismo canal por el que cada reunión de banco central mueve las cotizaciones. Lo desglosamos en la guía sobre cómo operar con las decisiones de los bancos centrales.
El jueves la explicación dejó de funcionar
El jueves 6 el futuro del Brent subió un 3,83 % hasta los 82,49 $ y hoy sigue en los 82 $. El bono estadounidense a diez años, que había bajado hasta el 4,63 % el martes y el miércoles, volvió al 4,69 %. El de dos años, que es el que mejor recoge lo que el mercado espera de la Fed a corto plazo, deshizo el mismo camino y pasó del 4,18 % al 4,25 %. La bolsa lo acusó y el Dow cerró un 0,85 % por debajo del récord de la víspera.
Si el oro subiera solo por lo que se dijo el miércoles, ese día tendría que haber corregido con fuerza. Cedió un 0,60 %.

Y hoy, con el crudo todavía muy por encima de donde estaba el miércoles, el oro sube un 1,35 % y se coloca por encima de aquel cierre.
Está además la letra pequeña del acuerdo que lo desencadenó todo. El corredor de Ormuz nace con una vigencia inicial de dos a cuatro meses y pendiente de una decisión que la cúpula iraní todavía no ha tomado. El mercado puso en precio una distensión que sus propios negociadores describen como temporal y condicionada.
Debajo de ese ruido hay una demanda que se mueve mucho más despacio. El World Gold Council publicó el 30 de julio sus cifras del segundo trimestre y salieron 288,9 toneladas de compras netas de bancos centrales, frente a 177,9 un año antes. Un 62 % más y el mejor segundo trimestre de toda la serie. Polonia compró 51 toneladas, ya acumula 632 y va camino de las 700 que se ha marcado como objetivo [6] .
El récord trimestral engaña si se mira solo. El semestre completo suma 345 toneladas, el más flojo desde 2022, porque en el primer trimestre Turquía, Rusia y Azerbaiyán vendieron parte de sus reservas. La demanda oficial, sencillamente, ha vuelto tras un parón.
Nuestra lectura es esta. La rebaja de las expectativas de tipos explica bien el miércoles y no explica ni el jueves ni el viernes. Cuando una subida sigue en pie después de que desaparezca el motivo que se le atribuyó, lo honesto es decir que hay más de un motivo. Lo que sí se sabe es que existe una demanda que no mira el calendario de la Fed, la de los bancos centrales, y que se mueve por trimestres en lugar de por sesiones.
Lo que cambia para el trader español
Lo primero es el tamaño de la posición. Un activo que se mueve un 5 % en una sesión, que se deja un 30 % en seis meses y que rebota un 9,3 % desde mínimos no admite el mismo tamaño que un índice. La volatilidad de estas semanas no es la del oro de manual.
Lo segundo es el calendario. La Fed se reúne el 15 y el 16 de septiembre, y de ahí sale la cifra que el mercado lleva dos semanas moviendo arriba y abajo. Antes de esa fecha, la cúpula iraní tiene que decidir si el corredor de Ormuz entra en vigor y el World Gold Council publicará su siguiente informe trimestral. Las tres piezas que han movido el precio tienen fecha y ninguna es una sorpresa [7] .
Lo tercero es que el oro cotiza en dólares. Si operas desde una cuenta en euros, el resultado depende de dos cosas a la vez, el metal y el cambio. En un movimiento de esta intensidad conviene saber qué parte viene de cada una.
Con esta volatilidad, el gráfico tiene más peso que el titular. Un gráfico diario con varios años de histórico ayuda a situar dónde cae este rebote dentro de la caída que arrancó en enero, y para eso hace falta una plataforma con profundidad de datos, como ProRealTime. Las vías concretas para operar con el metal, con sus costes y sus horarios, las repasamos en la guía sobre cómo operar con oro.
Con qué se opera el oro desde España
La vía natural para un movimiento como este son los futuros, disponibles en España a través de Interactive Brokers, iBroker y DEGIRO. ProRealTime los cubre desde su propia plataforma, conectada a una cuenta de Interactive Brokers.
La otra vía es el oro no asignado de Interactive Brokers. Su filial irlandesa, la que atiende a los residentes de la Unión Europea, da acceso al oro de Londres fuera de mercado organizado, referenciado al XAUUSD y con liquidación a dos días.
Los costes van por capas y conviene sumarlas antes de abrir una posición:
- La comisión arranca en 1,5 puntos básicos para el oro y 3 para la plata.
- Se cobra además una tarifa de mantenimiento no asignada de 10 puntos básicos por el almacenamiento.
- Si operas con apalancamiento, la financiación a un día parte del tipo de referencia en dólares más un 1,5 %.
- Las posiciones cortas conllevan una comisión de préstamo desde ese mismo tipo de referencia más un 1 %, con tipos más reducidos para saldos mayores.
- Y desde el 1 de mayo de 2026 hay un suplemento de financiación del 1 % anual sobre los tipos estándar, porque financiar oro le cuesta al bróker alrededor de un punto más que el tipo de referencia.
Conviene entender qué compras exactamente. En este producto, no asignado significa que es IBKR quien tiene un derecho general sobre el oro físico que custodia un comerciante de lingotes, y ese derecho es la base del contrato con el cliente [8] .
Entre las dos vías, la diferencia práctica es cuánto quieres gestionar. El futuro obliga a elegir tamaño de contrato y a renovarlo al vencimiento. El no asignado no vence nunca, pero pagas financiación cada día que mantienes la posición abierta con margen.
El rebote del oro: conclusión
El oro lleva un 6 % en la semana y el motivo que se le atribuyó el miércoles, unas expectativas de tipos a la baja, se evaporó el jueves. El petróleo se dio la vuelta, los tipos largos rebotaron y el metal siguió donde estaba. Hoy sube otra vez.
Eso no invalida la explicación del miércoles, que era correcta ese día. Lo que dice es que no basta para toda la semana y que quien abra una posición solo con lo que haga la Fed en septiembre está mirando una parte, no el cuadro completo.
Con la onza todavía un 23 % por debajo del récord de enero, llamar a esto un giro de tendencia sería adelantarse a los datos. Es un rebote dentro de una caída, alimentado en parte por una distensión que sus propios firmantes limitan a unos meses.
La pregunta práctica es con qué instrumento y a qué coste se opera con un activo capaz de moverse un 5 % en un día. En este punto, el bróker marca la diferencia entre comisiones, horarios de negociación y acceso real a los mercados de materias primas. Lo comparamos en nuestro top de brókeres para operar con materias primas.
Fuentes del artículo
Copywriter senior en Syntax Finance, Audrey tiene un Diplôme d’études comptables et financières (DECF) francés y más de 15 años de experiencia en los sectores bancario y contable.
