Todo bajo control
¡Risk on! Las balas siguen silbando en el estrecho de Ormuz, pero los índices aceleran a fondo y los mejores de la clase hasta se dan el lujo de marcar nuevos récords.

¿Significa esto que los inversores se han vuelto unos temerarios? No necesariamente.
Aunque la paz todavía no está firmada oficialmente, la semana pasada confirmó las esperanzas geopolíticas del fin de semana anterior: el conflicto militar no escala. Es más, el enfrentamiento armado se transforma poco a poco en un pulso económico.
Eso sí, Washington aún no ha salido del todo del atolladero y Teherán piensa negociar palmo a palmo cada cláusula del futuro acuerdo de paz, pero los inversores tienen al menos un buen motivo para alegrarse: la tercera guerra mundial tendrá que esperar.
¿Y la inflación? También ahí, todo bajo control.
La inflación se acelera por el choque energético, pero no se dispara.
De hecho, de tanto gritar que viene el lobo, los inversores se preguntan si el monstruo inflacionista existe siquiera, cuando ni el COVID, ni los aranceles ni el choque energético han conseguido despertarlo.
Si a esto se suma una Fed que parece conformarse con una inflación por encima del objetivo oficial del 2 %, y pese a las apariencias, el panorama no es tan malo para los índices bursátiles.
El cóctel de inflación alta y statu quo en los tipos favorece a las grandes empresas estadounidenses, capaces de trasladar las subidas de precios a sus clientes y de aprovechar un mercado de deuda favorable para refinanciar su deuda COVID.
La única sombra (y no es menor) es que la demostración de fuerza de Irán en el estrecho de Ormuz ha revelado el talón de Aquiles de la economía globalizada.
Que Irán considere renunciar a su arsenal nuclear es bastante revelador. Al fin y al cabo, ¿para qué mantener un programa de investigación tan caro y vulnerable cuando una flotilla de drones baratos y lanchas rápidas basta para tomar como rehén a la economía mundial?
Más que el conflicto militar y sus consecuencias inflacionistas, el mercado tiene ahora la difícil tarea de poner precio a esta nueva amenaza asimétrica.
El trading conlleva riesgos. Esta actividad es adecuada únicamente para clientes informados que comprenden el funcionamiento de instrumentos financieros complejos (futuros, opciones, CFD, etc.) y que pueden permitirse asumir riesgos elevados, incluido el de sufrir pérdidas rápidas que excedan los depósitos. Las estadísticas de trading muestran que más del 90 % de los traders pierden dinero. Sea prudente.
Mi plan de trading

Este contenido no constituye un consejo de inversión. Se comparte exclusivamente con fines educativos, para ilustrar la preparación y el razonamiento de un trader con experiencia.
De momento, los compradores controlan la situación.
Sin embargo, mientras una trampa bajista no atrape a nuevos vendedores, alcanzar de un tirón el máximo histórico de los 50 900 puntos me parece complicado.
En este contexto, volveré a priorizar las operaciones alcistas con objetivo en el umbral psicológico de los 50 000 puntos (nivel en el que podría iniciarse una corrección).
¡Buena sesión!
Maxime tiene dos másteres por la SKEMA Business School y la FFBC: un máster en Gestión y un máster en Análisis Financiero Internacional. Como fundador y redactor jefe de NewTrading.fr, redacta artículos diariamente sobre trading financiero.