SpaceX sale a bolsa: ¿hay que comprar la acción SPCX?
Cohetes, inteligencia artificial y el empresario más mediático del mundo al frente. SpaceX reunía todos los ingredientes para desatar la fiebre compradora en su debut en el Nasdaq el 12 de junio.
Pero ¿vale la pena comprar la acción más esperada del año? Pasada la euforia del primer día, las cifras de la empresa de Elon Musk y lo que dicen los datos históricos de las salidas a bolsa apuntan a un escenario más complicado.
El trading conlleva riesgos. Esta actividad es adecuada únicamente para clientes informados que comprenden el funcionamiento de instrumentos financieros complejos (futuros, opciones, CFD, etc.) y que pueden permitirse asumir riesgos elevados, incluido el de sufrir pérdidas rápidas que excedan los depósitos. Las estadísticas de trading muestran que más del 90 % de los traders pierden dinero. Sea prudente.
SpaceX: 1,77 billones de dólares de valoración para 18 700 millones en ventas
SpaceX debuta en el Nasdaq con el ticker SPCX y un precio de salida de 135 $ por acción. La operación valora la empresa en 1,77 billones de dólares y capta 75 000 millones. Es la mayor salida a bolsa de la historia, por delante de la de Saudi Aramco, que en 2019 se quedó en «solo» 29 000 millones.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Precio de salida | 135 $ |
| Valoración | 1,77 billones $ |
| Capital captado | 75 000 millones $ |
| Ingresos 2025 | 18 700 millones $ |
| Pérdida neta 2025 | 4900 millones $ |
| Beneficio operativo Starlink | 4400 millones $ |
| Precio / ingresos | ~95× |
Detrás de estas cifras se esconde una realidad más terrenal. En 2025 SpaceX facturó 18 700 millones de dólares y perdió 4900 millones [1] . Al precio de salida, la acción cotiza ya a unas 95 veces sus ingresos anuales.
Una sola división gana dinero, Starlink. El servicio de internet por satélite logró un beneficio operativo de 4400 millones de dólares en 2025 y suma 10,3 millones de suscriptores en 164 países.
El resto de divisiones pierde dinero. La actividad espacial, lanzamientos incluidos, perdió 700 millones, y la inteligencia artificial, la división xAI, integrada en 2025, quemó 6400 millones ese mismo año.
Pese a Starlink, el grupo arrastra unas pérdidas operativas de 2600 millones de dólares.
Primer día de cotización: la tentación de no quedarse fuera
La tentación de comprar la acción de Space Exploration Technologies (SPCX) desde el primer día es comprensible. SpaceX es Elon Musk, el espacio y Starlink, un relato al alcance de muy pocas salidas a bolsa.
Y el interés fue enorme. Según Reuters, el libro de órdenes se acercó a los 250 000 millones de dólares y la operación quedó cubierta casi cuatro veces. Los inversores minoristas, que recibieron un tramo inusualmente amplio de la oferta, solicitaron acciones por más de 70 000 millones de dólares [2] .
Con semejante demanda para una oferta limitada, muchos recibieron una adjudicación mínima o se quedaron sin acciones. Para ellos y para el resto, el siguiente paso era enviar una orden de mercado en cuanto abriera la cotización.
Entra en juego entonces uno de los sesgos psicológicos más poderosos del mercado, el miedo a quedarse fuera (FOMO), que empuja a abrir posiciones antes que los demás. La lógica es simple: si todos compran a la vez, la acción se dispara en la apertura, así que es mejor comprar cuanto antes.
Las estadísticas parecen darle la razón. Desde 1980, las OPV estadounidenses ganan de media un 19 % el primer día de cotización. [3] . En 2025 esa media subió hasta el 29 %. Y los valores tecnológicos lo hacen aún mejor, con un 31,2 % de media en 25 años.

Esa fue la reacción del 12 de junio: comprar en la apertura antes de que la acción se disparara.
Ahora bien, todo depende del plazo de la inversión. A tres años vista, el historial de las OPV juega en contra de quien compra el primer día y mantiene la posición.
Comprar el primer día de cotización: qué dicen los datos de las OPV
El rendimiento medio del 31,2 % se mide desde el precio de salida hasta el cierre del primer día. Ese retorno es para el inversor que acudió a la OPV a 135 dólares, no para quien compró la acción en bolsa una vez abierta la cotización.
Y para un valor tecnológico como SpaceX, la diferencia de rentabilidad a medio plazo es notable. Desde 1980, las OPV tecnológicas compradas al precio de salida y mantenidas en cartera superaron al mercado en un 15,6 % a tres años. En cambio, las compradas en la apertura del primer día rindieron por debajo del mercado, un 12,7 % menos a tres años.

SpaceX, además, no es una tecnológica cualquiera, y sus rasgos particulares obligan a mirarla con prudencia.
Al precio de salida, la acción ya cotiza a 95 veces sus ingresos. Y las OPV que salen por encima de 40 veces sus ingresos tienden a quedar un 58,5 % por debajo del mercado a tres años. De hecho, Morningstar valora la empresa en menos de la mitad del precio de salida [4] .
A esto se suma que la empresa pierde dinero, lo que la sitúa en otra categoría de riesgo: la de las OPV deficitarias, que tienden a quedar un 30,7 % por debajo del mercado.
A corto plazo, en cambio, se enfrentan dos fuerzas opuestas.
Por el lado comprador, la escasez sostiene el precio. La oferta abarca solo 555 millones de acciones y el capital flotante (free float), la parte del capital que no está en manos de los accionistas de referencia y se negocia libremente en bolsa, ronda el 4 %, de modo que la cotización se decidirá sobre una fracción mínima del capital.
A esa escasez se suman las compras obligadas de los fondos indexados. SpaceX se beneficia de una entrada anticipada en los grandes índices. Entrará en el Nasdaq 100 a los quince días de cotización y, antes incluso, en los de FTSE Russell. La mayor bolsa de dinero pasivo, sin embargo, seguirá cerrada. El S&P 500 exige doce meses de cotización, cuatro trimestres de beneficios y un capital flotante mínimo del 10 %, condiciones que SpaceX no cumplirá antes de 2027.
Por el lado vendedor, la presión tarda más en aparecer. A los iniciados (directivos y primeros inversores) se les prohíbe vender sus acciones durante un tiempo tras la salida a bolsa. En SpaceX ese bloqueo se levanta por tramos: una primera parte tras los resultados del segundo trimestre, pocas semanas después del debut, y el resto a lo largo de los 180 días siguientes. Las acciones de Elon Musk quedan retenidas un año entero, hasta los 366 días. Según Morningstar, la demanda real no se verá hasta que venza ese bloqueo, cuando salgan al mercado muchas más acciones.
Así que un precio sostenido durante las primeras semanas es perfectamente posible. Pero a tres años vista el historial es claro: una OPV tan cara y con pérdidas, comprada desde el primer día, ha terminado rindiendo peor que el mercado muchas más veces de las que lo ha superado.
Cómo comprar acciones de SpaceX desde España
Para comprar acciones de SpaceX necesitas una cuenta de valores con acceso a los mercados estadounidenses. Una vez abre la sesión, basta con buscar el valor por su ticker, SPCX. En sesiones tan volátiles, pesa más la calidad del acceso al mercado que la comisión.
Interactive Brokers y Saxo ejecutan las órdenes directamente en las bolsas estadounidenses. Otras opciones como Trade Republic o DEGIRO resultan más económicas, pero enrutan las órdenes a través de otra plataforma.
Interactive Brokers da acceso al Nasdaq y al NYSE en tiempo real, con una tarifa fija de 0,005 dólares por acción para acciones estadounidenses y un mínimo de 1 dólar por orden.
Saxo también da acceso a las bolsas estadounidenses. Sus comisiones para acciones estadounidenses varían según el nivel de cuenta, así que conviene consultarlas en su web.
Trade Republic aplica una comisión de 1 € por operación, independientemente del importe. No obstante, las órdenes se canalizan a través de una plataforma de negociación alemana.
DEGIRO da acceso a las bolsas estadounidenses por 1 € de tarifa más 1 € de tramitación por operación, a lo que se suma un 0,25 % por el cambio de divisa al operar en dólares.
| Bróker | Comisión | Acceso al mercado |
|---|---|---|
| Interactive Brokers | 0,005 $/acción, mín. 1 $ | Bolsas de EE. UU. en directo (Nasdaq, NYSE) |
| Saxo | Según nivel de cuenta (consultar en su web) | Bolsas de EE. UU., como agente |
| Trade Republic | 1 € por operación | Plataforma de negociación alemana |
| DEGIRO | 1 € + 1 € de tramitación; +0,25 % por cambio de divisa | Bolsas de EE. UU. (Nasdaq, NYSE) |
Para seguir la volatilidad de la sesión, se puede conectar la cuenta de Interactive Brokers a ProRealTime, cuyos gráficos en tiempo real están pensados para este tipo de escenarios. Y si quieres comparar las dos plataformas más completas para un inversor europeo, nuestro análisis de Interactive Brokers frente a Saxo las repasa en detalle.
Conclusión
SpaceX sale a bolsa por la puerta grande y el acontecimiento merece la atención que está recibiendo. La pregunta difícil es otra: ¿conviene comprar la acción?
Para quien busca una inversión a medio o largo plazo, los números aconsejan prudencia: una valoración de 95 veces los ingresos, unas pérdidas netas de 4900 millones de dólares y un historial que no deja lugar a dudas. Desde 1980, las OPV caras y deficitarias compradas desde el primer día han rendido por debajo del mercado más veces de las que lo han superado. Morningstar valora la empresa en menos de la mitad del precio de salida.
Para quien opera a corto plazo, day trading o swing trading , el panorama cambia. Un capital flotante del 4 % anticipa volatilidad y el calendario ofrece catalizadores concretos: la entrada en los índices MSCI y Nasdaq 100 y el levantamiento gradual de los bloqueos de venta.
Hay margen para el movimiento, pero en este tipo de valores la volatilidad se paga. Los spreads se amplían y los gaps pueden sorprender al trader en ambas direcciones.
En cualquier caso, la elección del bróker es decisiva. El acceso directo al mercado y la calidad de ejecución pesan más que ahorrar unos euros en comisiones. Para comparar las opciones, nuestra guía de los mejores brókeres en España repasa las más completas para un inversor europeo.
Fuentes del artículo
Copywriter senior en Syntax Finance, Audrey tiene un Diplôme d’études comptables et financières (DECF) francés y más de 15 años de experiencia en los sectores bancario y contable.
