Trading de CFD: qué son y marco regulatorio
Antes de que se extendiesen como la pólvora por los parqués de todo el mundo, los CFD eran productos de cobertura de carácter restringido, diseñados por algunos traders británicos para minimizar el riesgo de las acciones de la Bolsa de Londres.
Gracias a sus características técnicas, este producto financiero atrajo en primer lugar la atención de los especuladores profesionales en la década de los 90, antes de extenderse al mercado minorista a principios de la primera década del siglo XXI.
Este artículo ofrece una visión informativa sobre los contratos por diferencia, un producto financiero complejo cuya comercialización está sujeta a estrictas restricciones regulatorias en España.
El trading conlleva riesgos. Esta actividad es adecuada únicamente para clientes informados que comprenden el funcionamiento de instrumentos financieros complejos (futuros, opciones, CFD, etc.) y que pueden permitirse asumir riesgos elevados, incluido el de sufrir pérdidas rápidas que excedan los depósitos. Las estadísticas de trading muestran que más del 90 % de los traders pierden dinero. Sea prudente.
¿Qué es el trading de CFD?
El trading de CFD consiste en operar con contratos por diferencia, posiciones que pueden abrirse tanto al alza como a la baja sobre el precio de un activo subyacente.
Técnicamente, un contrato por diferencia (CFD) es un derivado cuyas variaciones dependen del precio de un activo subyacente (acción, divisa, materia prima, etc.).
A diferencia de los futuros o las opciones, los CFD no se operan en un mercado organizado, sino en un mercado extrabursátil (over-the-counter u OTC), es decir, directamente entre el inversor y su bróker.
Estos contratos comprometen al inversor a intercambiar con su bróker la diferencia entre el precio de apertura y de cierre de la posición de CFD (ya sea con ganancias o pérdidas).
Ejemplo de una operación de CFD
Si crees que el valor de la acción de Microsoft va a subir y quieres exponerte a ese movimiento sin comprar la acción, puedes abrir una posición de CFD de compra (larga) sobre Microsoft.
Si te equivocas y el precio cae, perderás la diferencia entre el precio de compra y el de venta. Si aciertas y el precio sube, ganarás esa misma diferencia en sentido contrario.
Los CFD sobre acciones no te hacen accionista de Microsoft. No serás el dueño de ninguna de las acciones de la empresa, solo tendrás un contrato de CFD sobre la acción, lo que te expone a las variaciones de su precio en cualquier dirección.
¿Cómo funciona el trading de CFD?
Un bróker de CFD ofrece a sus clientes un precio de compra (ask) y uno de venta (bid). La diferencia entre estos dos precios se conoce como «spread» o diferencial, y representa la remuneración del bróker.
En caso de que se produzca una operación de compraventa instantánea (durante la que los precios no cambien), el inversor registra una pérdida que se corresponde con el valor del spread.
Para obtener beneficios, el inversor debe ser capaz de obtener un movimiento de precio suficientemente importante para compensar el spread del bróker, de manera que el nuevo precio de venta que ofrezca el bróker sea superior al precio de compra inicial.
Además del spread, tu intermediario financiero puede aplicar otros costes, sobre todo si mantienes las posiciones de CFD abiertas de un día para otro.
Características del trading de CFD
Posibilidad de ir largo o corto
A diferencia de la compraventa clásica de acciones, los CFD permiten abrir posiciones tanto al alza como a la baja sobre el precio de un activo subyacente.
Uso de apalancamiento y margen
Los CFD permiten operar con un depósito inicial (margen) inferior al valor total de la posición. Esto significa que las ganancias y pérdidas se calculan sobre el valor total de la posición, no solo sobre el margen aportado, lo que amplifica significativamente el riesgo.
Acceso a diversas clases de activos
Los CFD pueden referenciar acciones, índices, materias primas, divisas u otros instrumentos financieros, lo que permite obtener exposición a distintos mercados desde una misma cuenta.
Uso como instrumento de cobertura
En determinados contextos, los CFD pueden utilizarse para cubrir posiciones existentes en una cartera, aunque esta estrategia también conlleva riesgos adicionales.
Sin fecha de vencimiento fija
A diferencia de los futuros, los CFD no suelen tener una fecha de vencimiento predeterminada, aunque mantener posiciones abiertas durante varios días puede generar costes adicionales.
Limitaciones del trading de CFD
Marco regulatorio
En España, la CNMV considera que los CFD son productos de elevado riesgo y complejidad, no adecuados con carácter general para el inversor minorista. La normativa vigente prohíbe su publicidad dirigida al público general y establece restricciones específicas en su comercialización para proteger a los inversores particulares. Según datos del propio regulador, entre el 70% y el 90% de los inversores minoristas que operan con CFD sufren pérdidas.
Un producto financiero derivado complejo
Los CFD son productos especulativos, complejos y arriesgados, diseñados principalmente para operar a corto plazo. Comprender en profundidad su funcionamiento es indispensable antes de plantearse cualquier tipo de exposición a estos instrumentos.
El apalancamiento amplifica las pérdidas
El apalancamiento amplifica tanto los posibles beneficios como las pérdidas. Una variación adversa del mercado puede consumir todo el capital depositado en muy poco tiempo. Los clientes minoristas que utilizan CFD en la UE están protegidos de forma obligatoria contra el saldo negativo, lo que limita las pérdidas al capital aportado, pero perderlo todo es perfectamente posible.
Costes acumulados
Más allá del spread, mantener posiciones de CFD abiertas durante varios días genera costes de financiación que pueden erosionar significativamente el resultado de una operación.
Riesgo de estafa y falta de regulación
Dado que los CFD se negocian en mercados extrabursátiles (OTC), es fundamental operar únicamente con brókeres regulados y autorizados para operar en España. La CNMV publica en su página web una lista actualizada de entidades no autorizadas.
Qué se debe saber antes de considerar operar con CFD
Dada la complejidad y el riesgo que entrañan los CFD, cualquier persona interesada en conocer este tipo de productos debe tener en cuenta los siguientes aspectos:
1. Los CFD son instrumentos financieros complejos
La CNMV y otros reguladores europeos coinciden en que los CFD no son adecuados para inversores sin experiencia ni conocimientos financieros sólidos. Antes de acercarse a estos productos, es fundamental contar con una formación financiera rigurosa.
2. Informarse sobre la regulación aplicable
En España, la comercialización de CFD a inversores minoristas está sujeta a restricciones específicas. Consulta siempre la página web de la CNMV para verificar si una entidad está autorizada a operar en España.
3. Comprender el impacto del apalancamiento
El apalancamiento no solo multiplica los posibles beneficios, sino también las pérdidas. Es uno de los principales factores que explica el alto porcentaje de pérdidas entre los inversores minoristas que operan con estos productos.
4. Escoge un bróker regulado y fiable
Un bróker de CFD actúa como un intermediario entre tú y el mercado. Por tanto, es fundamental que escojas uno fiable y, sobre todo, regulado para operar en tu país y evitar estafas. Operar con CFD a través de una entidad no autorizada supone un riesgo añadido considerable. Verifica siempre que el bróker está autorizado por la CNMV o por el regulador equivalente de tu país antes de facilitar cualquier dato personal o depositar fondos.
5. Buscar asesoramiento profesional
Ante cualquier duda sobre si un producto financiero es adecuado para tu perfil, consulta con un asesor financiero independiente o con el propio regulador.
Los CFD son instrumentos financieros complejos con características técnicas que los diferencian de otros productos de inversión. Sin embargo, su elevado nivel de riesgo, el uso del apalancamiento y el alto porcentaje de pérdidas registrado entre los inversores minoristas han llevado a la CNMV a establecer un marco regulatorio estricto en torno a su comercialización en España.
Conocer su funcionamiento tiene valor informativo y formativo, pero aproximarse a estos productos requiere una preparación financiera sólida y, en cualquier caso, consultar siempre con entidades debidamente autorizadas por el regulador.
Maxime tiene dos másteres por la SKEMA Business School y la FFBC: un máster en Gestión y un máster en Análisis Financiero Internacional. Como fundador y redactor jefe de NewTrading.fr, redacta artículos diariamente sobre trading financiero.
